
En la primera carta de San Pablo a los Tesalonicenses 5:6
leemos una gran amonestación “No durmamos
como los demás” a la luz de este pasaje Bíblico podemos ver estimados
amigos, que se enseña la condición en la que se encuentra toda persona que aún
no ha aceptado a Jesucristo como Señor y Salvador, y que no obedece al Santo
Evangelio de Dios, “Dormido” y no se trata de cualquier sueño para descansar
sino un profundo sopor, es decir un sueño mortal.
Ahora bien el que está en semejante condición presenta la
siguiente característica: ignorancia, insensibilidad e inconsciencia, el que
duerme ignora, no sabe ni conoce lo que pasa a su alrededor, de igual manera
amigo al estar usted dormido espiritualmente, desconoce que está en peligro de
muerte y condenación, sus pecados lo han dormido de tal manera que ignora que
un día tendrá que compadecer delante del Señor Jesucristo y dar cuenta de sus
malas obras ¡Despiértese! No solo ignora, sino que también el que duerme
espiritualmente se ha vuelto insensible y por eso no percibe la acción de Dios
sobre su vida llamándolo al arrepentimiento, no se emociona, no llora ni se
alegra al oír la Palabra de Dios, el pecado te ha hecho insensible.
¡Despierta
amigo mío! Y por último el que duerme el sueño espiritual es inconsciente de
que es el diablo y los demonios, quienes los llevan a pecar contra Dios y a
revelarse contra el Evangelio.
Los que duermen nada saben. ¡Despiértate,
escucha la trompeta del Evangelio que te llama a la vida! Despiértate tu que
duermes y levántate de entre los muertos y la luz de Cristo te iluminara. Dios
te bendiga y te Salve.
Por: Hno. Ronny
Morillo.
Evangelista.
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